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Sistemas de megafonia e hilo musical

Megafonía e hilo musical

Definición: Sistema de megafonía es un sistema electromecánico diseñado para producido amplificar el sonido lo más fielmente posible, de tal modo que por la distancia a la fuente original o el volumen natural de emisión de la misma impiden experimentar el sonido. Otras razones por la que se requiere este refuerzo es, primero, la acústica del ambiente circundante que dependiendo de la forma y los materiales de que esta hecho puede conspirar contra la propagación del sonido; y segundo, por la cantidad de personas que se enfrenten al emisor, el cuerpo tiene la propiedad de absorber el sonido por su alto contenido de líquidos. Los sistemas de refuerzo de sonido básicamente constan de un micrófono, que está conectado a un circuito amplificador de señal, el cual está conectado a un altavoz o parlante.

Que significa megafonía: es la técnica que se ocupa de los aparatos e instalaciones precisas para aumentar el volumen del sonido. Otro significado de megafonía en el diccionario es también el conjunto  de micrófonos, altavoces y otros aparatos que, debidamente coordinados, aumentan el volumen del sonido en un lugar de gran concurrencia de público.

Ruido La definición de ruido, en audio y por tanto en megafonía, es “cualquier sonido no deseado”. Como el objetivo final es la inteligibilidad del mensaje emitido por los altavoces, es imprescindible conocer y cuantificar el sonido habitual del recinto donde se emite el mensaje. Hay grandes diferencias entre una oficina, un centro comercial, un pabellón deportivo, un laboratorio y una industrial metalúrgica, por ejemplo. La psicoacústica estudia el efecto de enmascaramiento que se produce al recibir dos o más sonidos de frecuencias y niveles diferentes. El cerebro procesa el sonido de más intensidad, que enmascara a uno de menor intensidad, de la misma manera que un sonido de baja frecuencia enmascara con más facilidad a uno de alta frecuencia.

Normas generales y criterios de diseño

Un sistema de megafonía debe conseguir una distribución de sonido constante en el área de audiencia. Los altavoces deben ser colocados regularmente sobre el área a sonorizar para evitar zonas con alto nivel de salida, que provocarían molestias al oyente en las proximidades de los altavoces. También se deben evitar zonas con poco nivel. Cuando el sistema se aplique a la reproducción de la palabra debe asegurarse la inteligibilidad para una buena comprensión del mensaje. Para ello evitaremos el ruido de fondo, reverberación y reflexiones del sonido que puedan provocar ecos molestos.

Elementos de una instalación de megafonía e hilo musical

En los sistemas de megafonía actuales se utilizan componentes de alta tecnología, acompañada de un moderno diseño, son los elementos principales los que determinan, los conceptos de calidad, robustez y fiabilidad de los productos de audio.

La variedad de los productos de megafonía permite la insonorización desde grandes complejos industriales, la comunicación en actos públicos o instalar sencillamente la megafonía de un pequeño comercio o un equipo portátil de megafonía personal. La fabricación de productos y sistemas electrónicos de megafonía e intercomunicación industrial están en un proceso continuo de investigación, desarrollo y diseño y por lo tanto continuamente están apareciendo nuevos componentes que mejoran la eficacia de los sistemas de megafonía. Los elementos comunes de un sistema de megafonía son los siguientes:

.- Micrófonos de varios modelos

.- Equipo reproductor de música ambiental

.- Amplificadores de varias potencias y modelos

.- Mezcladores – Preamplificadores

.- Equipos auxiliares

.- Megáfonos portátiles

.- Conexiones, conectores y cables de megafonía

.- Altavoces para interior

.- Trompetas para exteriores

.- Equipos personales autónomos

 Componentes instalación megafonía e hilo musical

Amplificador de megafonía                                  

Los amplificadores incorporan una etapa de potencia y un mezclador pre-amplificador, proporcionando todas las prestaciones en un solo equipo. Los amplificadores y etapas de potencia tienen salidas de baja impedancia, Baja Z: 4 ohm, 8 ohm, 16 ohm y de alta impedancia, líneas de 100V, 70V y 50V. También se puede optar por un equipo compuesto por un mezclador pre-amplificador y por una etapa de potencia. Por último, mediante un sistema de zonas se pueden controlar diferentes zonas, compuestas por un grupo de altavoces.       

Micrófono de megafonía

El micrófono (ver foto superior) es uno de los componentes más importantes del equipo que puede mejorar o disminuir la eficacia de una instalación. En rasgos generales existen dos familias de micrófonos: dinámicos y de condensador (electret). Se diferencian fundamentalmente en que los micrófonos de condensador (electret) son más sensibles y necesitan una batería o tensión “phantom” para alimentar el preamplificador de la cápsula de condensador. Si en algún caso especial la instalación presenta problemas de ruido eléctrico o frecuencias no deseadas de emisoras de radio, radioaficionados, etc., se hace necesario el uso de instalaciones con LÍNEA BALANCEADA. Estas instalaciones utilizan líneas de 3 hilos para micrófonos evitando así la captación a través de ellas de las señales indeseadas.

Altavoces 

Existen una gran gama de altavoces para todo tipo de aplicaciones y condiciones de funcionamiento. Hay de diferenciar altavoces de alta y baja impedancia por las características eléctricas de su entrada, aunque no se diferencia en sus características acústicas. Las grandes familias de altavoces son dos: altavoces de radiación directa y altavoces de bocina.

Los altavoces de bocina (ver foto inferior) están compuestos de un motor de compresión y una bocina que puede tener diferentes formas, exponencial con la boca redonda o rectangular, fabricada en aluminio o ABS. Estos altavoces son más eficaces que los de radicación directa. Tiene más directividad, lo que supone concentrar el sonido en la zona de audiencia. Poseen una respuesta en frecuencia menor. Son apropiados para su uso en exterior y en ambientes industriales y agresivos, para palabra y música de poca calidad.

Los altavoces de bocina (ver foto superior) están compuestos de un motor de compresión y una bocina que puede tener diferentes formas, exponencial con la boca redonda o rectangular, fabricada en aluminio o ABS. Estos altavoces son más eficaces que los de radicación directa. Tiene más directividad, lo que supone concentrar el sonido en la zona de audiencia. Poseen una respuesta en frecuencia menor. Son apropiados para su uso en exterior y en ambientes industriales y agresivos, para palabra y música de poca calidad.

A parte de estos descritos también se utilizan cables de audio, conectores diversos etc.

Tipos de instalaciones

Recintos abiertos

Si el recinto es abierto la norma general es el uso de altavoces de bocina, especialmente si el objetivo de la instalación es el de hacer llegar la palabra a una extensa zona. Hay que tener en cuenta, a la hora de situar los altavoces, que el altavoz de bocina es muy direccional.

La distribución regular de altavoces debe proporcionar un nivel de sonido constante en toda la zona de audiencia. Se deben evitar reflexiones que provoquen que el mensaje hablado sea ininteligible.

Si la instalación requiere mayor calidad musical, será necesario añadir algún proyector o caja acústica o incluso realizar toda la instalación con este tipo de altavoces.

El proyector y la caja acústica son mucho menos direccionales y por lo tanto se pierde gran parte de la potencia al no concentrarla en la zona de audiencia. Además los altavoces de radiación directa son menos eficaces que los de bocina. Por lo que habrá que instalar potencia bastante superior para obtener el mismo alcance.

La conexión de los altavoces al amplificador en BAJA Z se usa principalmente cuando la distancia entre amplificador y altavoces es corta (menos de 30 m.).

Cuando la distancia entre el amplificador de potencia y los altavoces es grande, lo que supone tiradas de cables de gran longitud, será necesario realizar las instalaciones con línea de ALTA Z para evitar perdidas de potencia en los cables.

Recintos cerrados

En recintos cerrados las diferencias de unos locales a otros hacen que las instalaciones varíen enormemente. La altura de techo, volumen, materiales, recubrimientos, nivel de ruido, etc., obligan a considerar unas u otras soluciones.

Para evitar la realimentación y la generación de acoples no se deben situar nunca los micrófonos dentro del haz de radiación directa de los altavoces. La distribución regular de altavoces debe proporcionar un nivel de sonido constante en toda la zona de audiencia. Se deben evitar reflexiones que provoquen que el mensaje hablado sea ininteligible. Todo los oyentes deben estar dentro del haz directo de sonido de al menos un altavoz. Si existe un orador se debe colocar uno o varios altavoces cerca de su posición para identificar en el mismo lugar al orador y la fuente sonora.

El altavoz de techo es una solución generalmente válida para cualquier recinto, siempre que la altura de techo no sea excesiva (máx. 4 metros). Para calcular el número de altavoces podemos considerar como norma general que la distancia entre altavoces debe ser el doble de la altura que hay entre un plano imaginario situado en el oído de los oyentes y el techo. La colocación en el techo podrá ser en ZIG-ZAG o en una malla rectangular. La potencia de los altavoces la seleccionaremos en función del nivel de volumen deseado. La gama de altavoces de techo  comprende toda clase de tamaños y potencias para todo tipo de instalaciones.

En locales de grandes dimensiones y sobre todo si los techos son altos, como ocurre en la mayoría de las iglesias, se recomienda el uso de columnas sonoras en las paredes o en las columnas. En este tipo de recintos que habitualmente están recubiertos de materiales muy poco absorbentes y por lo tanto presentan problemas de reverberación, hay que tratar de evitar la misma ya que de lo contrario la palabra puede llegar a ser ininteligible por acumulación de señales acústicas reflejadas.

Para evitar la resonancia, las columnas deben instalarse bajas (el centro de la columna a unos 2 m. del suelo como máximo) y dirigidas hacia la zona de audiencia para evitar la dispersión del sonido hacia arriba. Con el fin de evitar tener que dar mucho volumen, es necesario aumentar el número de columnas de forma que todos los oyentes tengan una o dos columnas cerca para que estén situados dentro del la radiación directa de los altavoces y puedan oír a muy bajo volumen, con lo que la reverberación será mucho menor.

 Existen ciertos tipos de altavoces especiales para recintos particularmente grandes, donde no hay columnas centrales, y resonantes (pabellones, polideportivos, naves, etc.) de tipo esfera sonora colgante. Las zonas que queden pobres o deficientemente sonorizadas, siempre pueden complementarse con proyectores o pequeñas columnas.

 La potencia del amplificador dependerá del nivel de sonido deseado en el recinto. Viene determinado por el nivel de ruido de fondo. Así como del tipo de altavoces que se utilicen.